Hola, tengo 38 años,  hace 15 años me detectaron un cáncer de pecho, sólo conocer la noticia me hundió, una mujer joven, sin saber si su vida se iba a acabar, teniendo que extirparle los pechos, sin saber si podría tener hijos, el mundo se me vino encima, no podéis haceros una idea de las operaciones que llevo realizadas, de las sesiones de quimioterapia que he soportado, y tantos dolores que he padecido que no voy a contar (si alguien quiere hacerse una idea, que se pase por un hospital y visite a los enfermos de cáncer), si escribo esto es para animar a todas aquellas personas que tengan una enfermedad, hoy en día, con el cáncer ya superado, cada vez que veo a mi hijo nace en mi una felicidad enorme con una eterna sensación de agradecimiento a Dios….. Yo me iba a  la Iglesia, sabiendo que mi vida pendía de un hilo, literalmente estaba en manos de Dios, recuerdo que me sentaba en un banco,  y estaba allí, sin hacer nada,  y llegaba la hora de la misa y la escuchaba, y me quedaba, quería seguir junto a El, en actitud suplicante, y llegaba la hora de la siguiente misa, y la volvía a escuchar, y llegaba la hora de comer, y si no cerraban la Iglesia me quedaba, atónita, como extasiada,  sin conciencia del tiempo, preparándome a entregarle mi vida…. Con el dolor de por medio….  Pero ya veis, El ha querido que yo siga aquí, con mi trabajo, mi familia, y con una experiencia tan cruel como apasionante, que me hace ver la vida de manera totalmente distinta a como la ven la mayoría de las personas.
Un beso

Anónimo
Menú principal cristiana

Index Oracion